LIMPIEZA DE LAS PLANTAS DE INTERIOR
Las plantas que crecen en el jardín se lavan regularmente con el agua de la lluvia, pero, ¿cómo limpiar las plantas de interior?.
Las hojas que están cubiertas con polvo, no solo tienen mal aspecto, sino que además no pueden absorber tanta luz como las que están limpias; por ello es una buena idea limpiarlas de vez en cuando. Así, las hojas tendrán un aspecto limpio y saludable, y como ventaja añadida, ayudará a que los insectos desaparezcan.

Las plantas que no sean demasiado grandes, deberá llevarlas hasta el fregadero o la bañera y, con cuidado, derramar agua tibia sobre ellas. Para evitar que la tierra salga de la maceta, ha de poner papel de aluminio o una pieza de plástico que encaje perfectamente en la parte superior de la maceta. Enjuague los tallos, capullos, así como, el haz y el envés de las hojas. Después deje la maceta en el fregadero, en la bañera o sobre toallas de papel u hojas de periódico hasta que ya no gotee.

En caso de que las plantas sean tan grandes que no se puedan mover, podrá limpiarlas con ayuda de una esponja o de un paño suave, que ha de humedecer ligeramente. Las hojas que no presenten pelos ha de frotarlas con cuidado, mientras que las que están cubiertas con vellosidad, como es el caso de la violeta africana, se deben limpiar con un plumero seco o con una brocha de maquillaje.

Puede que haya oído que la leche, el aceite vegetal o ciertos productos comerciarles ayudan a mantener las hojas brillantes, sin embargo lo único que hacen en realidad es estropearlas. El agua limpia y un paño suave son todo lo que necesitan.