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El
nombre de prímula procede de la palabra latina “prima” que significa
“primera” ya que son las primeras flores de la primavera. Están
presentes en muchos jardines, debido a su gran variedad de colores
y a su magnífico aroma.
Los trucos para que sus prímulas estén más hermosas que nunca
son muy sencillos de llevar a la práctica:
La humedad – es lo principal, de ahí que deba de regarla abundantemente
de una a dos veces por semana, pero ¡no la encharque!, ya que
esto llevaría a que se pudriese la corona y podría hacer que se
la prímula se marchitase o se muriese.
La luz – es fundamental que estén expuestas a la luz para que
mantengan la floración el mayor tiempo posible.
Finalmente, si desea que el próximo julio o agosto la floración
sea tan vistosa como la que ha tenido siguiendo estos consejos,
replántela en un lugar del jardín donde le de tanto la sombra
como el sol, una vez que la prímula deje de florecer.
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