SAQUITOS DE LAVANDA
Los saquitos de lavanda no sólo resultan muy agradables a la vista, sino que además huelen bien y actúan como repelentes de insectos, alejando las polillas.
Para realizar un saquito de lavanda necesitamos lavanda fresca, cuerda o una goma y cinta. En primer lugar, sacamos las hojas de los tallos más pequeños de la lavanda. Luego, cogemos un ramos de aproximadamente 10 tallos. Los atamos por la base de las flores con cuerda o una goma. Si usamos una cuerda, cortamos los cabos sueltos.

A continuación, hacemos una pequeña cestita con los tallos, uno a uno y curvándolos hacia arriba, alrededor de las flores, hasta que todos estén en la parte superior. (debemos realizar esta tarea con sumo cuidado, ya que si los tallos están demasiado secos, podrían romperse).

Ahora tenemos una especie de cesta con las flores de lavanda dentro. Después, atamos todos los tallos, juntos, en la parte superior y cortamos los trozos sobrantes. Cubrimos la cuerda o la goma con una bonita cinta.