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Si
heredamos un jardín que necesita grandes cuidados, debemos ser
implacables. ¡Démosle un cambio radical! Convirtámoslo en un jardín
de bajo mantenimiento, capaz de conservar un buen aspecto a lo
largo de todo el año.
Adaptar el trazado del jardín a nuestras propias necesidades.
Si el jardín se adapta a nuestras necesidades, nos sentiremos
más entusiasmados con la idea de cuidarlo y mejorarlo. Para ello,
podemos centrarnos en un área que nos resulte agradable, preferiblemente
un espacio abrigado y seco. Esta área se puede usar como una prolongación
de la casa. También podemos plantar plantas perennes en macetas
y arriates dentro de este espacio; una sencilla manera de preservar
el buen aspecto del jardín sin necesidad de grandes cuidados.
Sustituir la hierba por un pavimento de colores suaves.
Remplazar todas las áreas de hierba puede parecer un poco drástico,
pero tiene sentido, sobre todo en un jardín pequeño. Cuando escogemos
el pavimento, debemos elegir diferentes materiales. Con esto lograremos
aumentar el interés y disminuir el impacto.
Reducir la mala hierba.
Elegimos plantas de poca altura que utilizaremos para cubrir una
extensión de terreno. Éstas han de ser plantadas lo más juntas
posible. El cultivo de este tipo de plantas previene la aparición
de malas hierbas.
Si queremos plantar arriates de flor, podemos colocar un plástico
semitransparente. Una vez colocado, haremos en éste una serie
de agujeros para introducir los ejemplares de plantas. El espacio
entre planta y planta lo cubrimos con grava.
Escoger las plantas adecuadas.
Si desde el primer momento elegimos las plantas que mejor se adaptan
a las características del jardín, nos ahorraremos muchos cuidados.
¡Hagamos primero los deberes en nuestro confortable sillón!.
Reducir el consumo de agua.
Las plantas suculentas de hoja perenne tienen reservas de agua
y son, por lo tanto, las candidatas ideales para jardines de bajo
mantenimiento. Si el medio es el apropiado, podemos decantarnos
por plantas mediterráneas. Éstas toleran bien la sequía y soportan
los pequeños descuidos. Además, el olor que desprende es un excelente
repele insectos.
Ser cuidadosos con los contenedores y plantas en maceta.
Las plantas en maceta pueden resultar difíciles de mantener si
las escogemos de forma imprudente. Podemos colocar plantas tolerantes
a la sequía, en los contenedores, pero no debemos olvidarnos que,
de vez en cuando, necesitan agua. De lo contrario, se morirán.
Además, debemos asegurarnos de que las macetas cuenten con un
buen sistema de drenaje llenándolas a partes iguales con una mezcla
de arena, tierra y estiércol vegetal. Esta mezcla crea una bolsa
de aire dentro del tiesto que evita que la planta se congele durante
el invierno.
Si somos personas ocupadas, tenemos una familia joven o simplemente
preferimos no dedicar los fines de semana a la jardinería, las
sugerencias anteriores nos permitirán disfrutar del jardín sin
grandes esfuerzos. Incluso, podemos irnos de viaje dejando que
el jardín se cuide “solito” hasta nuestra vuelta.
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