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Para
ello, tenemos que cortar un esqueje del tallo, plantarlo en una
maceta y guardarlo en casa.
Las plantas más idóneas para cortar un esqueje del tallo son las
anuales: impatiens, geranios, begonias, cóleo.
Tenemos un bonito ejemplar en una maceta. Si queremos conservarlo
como planta de interior no necesitamos cortar un esqueje. En cambio,
si la maceta es demasiado pesada o queremos plantarlo en el jardín,
necesitamos un esqueje del tallo. En este caso, lo primero que
tenemos que hacer es quitar todas las hojas inferiores (simplemente
las arrancamos). A continuación, regamos el esqueje con abundante
agua. Una forma de asegurarnos de que esto es así es introduciendo
el esqueje en una bolsa transparente con cierre hermético, en
donde permanecerá hasta que observemos la presencia de nuevas
raíces (aproximadamente dos semanas). Si hay raíces que intentan
salir por la parte de abajo, deberemos trasladar la planta a una
maceta.
De esta forma, cuando llegue la primavera, tendremos un ejemplar
sano y saludable, preparado para ser trasladado al jardín.
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