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Resumen de las charlas dadas a mediados de año donde se dieron
algunas nociones sobre los cuidados y mantenimiento de los bonsáis.
Ubicación:
El exterior es un excelente hábitat, algunas variedades se pueden
ubicar en el interior. Es bueno observar como están dispuestos
los arboles en su estado natural, como es su forma, el requerimiento
de luz solar, si son de región húmeda, si crecen en suelos pobres
o ricos en nutrientes, etc. para que se traten de imitar dichas
condiciones.
De no tener exterior, utilizar un balcón, galería, ventanas iluminadas,
procurándoles buena luz, agua, aire y que no le falten nutrientes
ni humedad ambiental.
Temperatura:
Existen especies que deben resguardarse de las heladas debido
a su pequeño tamaño, tales como el ombu, palo borracho, jacarandá,
jazmín, etc.; también a la gran mayoría hay que protegerlos de
las altas temperaturas.
Riego:
Tener como referencia el sustrato, regar cuando este este seco
dependiendo también si hay mucho viento o si se escurre con mucha
facilidad.
En el verano hasta una vez por dia y en el invierno mas pausado,
es conveniente regar de noche o temprano.
La cantidad será lo suficiente como para que todo el sustrato
quede mojado.
Podas:
Como ya dijimos es bueno observar que formas tienen los arboles
en la naturaleza, por ejemplo la forma de una conífera difiere
bastante de un ombu, la de un roble con respecto a la de un frutal,
etc.
La finalidad de la poda es imitar la forma de una planta de mayor
edad de la que en realidad tiene, cuando ya se tiene la idea a
seguir habrá que podar cuando las nuevas ramas empiezan a ser
disconformes con nuestro propósito, siempre cortar por encima
de los nudos para fomentar el crecimiento de nuevos brotes.
En caducifolios se puede utilizar la técnica del desfoliado (
extraer hojas grandes y viejas esperando el crecimiento de nuevas
y mas pequeñas), a principios o a fines del verano.
Podas de formación:
Prestar atención en la disposición de ramas es decir podar ...
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